CortesIA | vivienda.com.co
En un contexto en el que la construcción sostenible gana importancia por sus beneficios en ahorro energético y gestión responsable del agua, Antioquia figura como el segundo departamento del país con mayor superficie certificada bajo estándares internacionales. Con más de 1 millón de metros cuadrados de proyectos avalados por la certificación EDGE, la región refuerza su liderazgo tras Bogotá, contribuyendo al objetivo de Colombia de alcanzar 22,7 millones de m² certificados a nivel nacional.
El impulso proviene tanto del sector privado como de las autoridades locales y nacionales. La reciente Resolución 0194 de 2025 del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio establece lineamientos claros para la incorporación de medidas de sostenibilidad en nuevas edificaciones, destacando la importancia de la eficiencia en uso de agua y energía.
Avances en construcción sostenible
Desde 2017, la alianza entre la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) y la IFC del Banco Mundial ha permitido que Colombia supere los 20 millones de m² certificados con EDGE, de los cuales 18 millones corresponden a proyectos de vivienda, equivalentes a más de 289 000 unidades habitacionales. Este hito sitúa al país como líder global en adopción de edificaciones verdes, con un 20% del total mundial.
Marco normativo
La Resolución 0194 de 2025 actualizó los parámetros de construcción sostenible, reemplazando la norma de 2015. Entre sus principales aportes destaca:
-
Definición de porcentajes mínimos de ahorro de agua y energía por clima.
-
Guía de medidas activas (sistemas mecánicos) y pasivas (diseño arquitectónico).
-
Asistencia técnica a municipios que la soliciten.
“Lo verde, como ustedes bien saben, no puede ser un barniz tecnocrático. Debe ser una apuesta ética por la vida con equidad” afirmó la ministra Helga María Rivas Ardila durante Construverde 2025.
Antioquia : Superficie certificada y proyectos destacados
Según datos de la Cámara Antioqueña de la Construcción, la región suma más de 1 millón de m² certificados con EDGE, distribuidos en más de 50 proyectos residenciales y mixtos. Destacan desarrollos en Medellín, Envigado y Rionegro, que incorporan sistemas de reúso de aguas grises, fachadas ventiladas y paneles solares fotovoltaicos.

Medellín ha liderado con aproximadamente 600 000 m² certificados, seguida de Envigado con 200 000 m² y Rionegro con 150 000 m². El resto se reparte en municipios de la subregión Norte y el Valle de Aburrá.
La adopción de prácticas sostenibles en inmuebles reduce consumos hasta en un 20% en agua y energía, se traduce en ambientes interiores más saludables y disminuye la huella de carbono. Esto beneficia directamente a los residentes con menores facturas de servicios y mayor calidad de vida.
Perspectivas y retos futuros
La Cámara Antioqueña de la Construcción proyecta alcanzar 2 millones de m² certificados para 2026, alineándose con la meta nacional de carbono neutralidad al 2050. Para ello, mantiene alianzas con:
-
Alcaldías municipales
-
Universidades y centros de investigación
Entre los principales incentivos figuran exenciones tributarias y facilitación de licencias urbanísticas para proyectos sostenibles. Sin embargo, persisten retos como la informalidad constructiva y la falta de conocimiento técnico en municipios de menor tamaño.
Antioquia ha demostrado un avance significativo en la adopción de prácticas de construcción sostenible, alcanzando más de 1 000 000 m² certificados bajo la metodología EDGE, lo que la convierte en la segunda región del país en superficie ecoeficiente. Este logro no solo responde a la meta nacional de sumar 22,7 millones de m² certificados para finales de 2025, sino que también impulsa un ahorro promedio del 20% en consumo de agua y energía en proyectos residenciales y mixtos, beneficiando directamente a más de 50.000 familias en el Valle de Aburrá y subregiones aledañas.
De cara al futuro, la Cámara Antioqueña de la Construcción busca duplicar la superficie sostenible a 2.000.000 m² para 2026, apoyada en incentivos tributarios, asistencia técnica municipal y alianzas con universidades. Sin embargo, la expansión deberá superar desafíos como la informalidad del sector y la necesidad de capacitación en municipios más pequeños. Solo así se consolidará una trayectoria de equilibrio entre desarrollo urbano y responsabilidad ambiental, alineada con la carbono neutralidad al 2050.