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El precio de la vivienda nueva en Colombia cerró 2025 con un incremento anual de 9,17%, de acuerdo con el más reciente boletín del Índice de Precios de la Vivienda Nueva (IPVN) del DANE para el cuarto trimestre de ese año. Aunque el alza fue generalizada en el país, el informe revela que el comportamiento no fue homogéneo: algunas ciudades registraron aumentos muy por encima del promedio nacional, mientras otras tuvieron variaciones mucho más moderadas.
En el ranking de mayores incrementos, Armenia encabezó la lista con una variación anual de 15,73%, seguida por Cali con 14,10% y Pereira con 12,53%, consolidándose como los mercados de vivienda nueva con más presión al alza en 2025. Detrás se ubicaron Pasto (12,34%) y el agregado de Cundinamarca –municipios de la corona de Bogotá sin incluir la capital– con 9,33%, todos por encima del 9,17% nacional, lo que redefine el mapa de valorización inmobiliaria entre grandes capitales y ciudades intermedias.
alza generalizada y fuertes diferencias regionales
El IPVN del DANE mostró que en 2025 el aumento de precios de la vivienda nueva fue generalizado en el territorio nacional, aunque con comportamientos muy distintos entre regiones. Mientras el promedio del país se ubicó en 9,17% anual, cinco áreas urbanas y metropolitanas superaron esa variación en el cuarto trimestre de 2025 frente al mismo periodo de 2024, lo que marca focos claros de encarecimiento.
De acuerdo con el reporte, el mayor dinamismo se observó en ciudades intermedias y en el cinturón metropolitano de Bogotá, que se consolidan como alternativas de vivienda para hogares que buscan precios relativamente más bajos, mejoras en calidad urbana o nuevas oportunidades laborales.
Las cinco zonas que lideraron el aumento de precios
Según el IPVN, así quedó el ranking de las áreas donde más subió el precio de la vivienda nueva en 2025:
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Armenia: variación anual de 15,73% en el precio de la vivienda nueva en 2025, la más alta del país según el IPVN del DANE.
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Cali: aumentó 14,10%, consolidándose como el gran mercado urbano con mayor presión al alza.
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Pereira: registró un incremento de 12,53%, impulsado por la dinámica del Eje Cafetero.
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Pasto: mostró una variación anual de 12,34%, también muy por encima del promedio nacional de 9,17%.
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Cundinamarca (corona de Bogotá): subió 9,33%, ligeramente por encima del promedio, con municipios como Chía, Cajicá, Mosquera, Madrid y Zipaquirá.
Estos incrementos se ubican claramente por encima del promedio nacional y reflejan una combinación de factores: menores precios absolutos frente a grandes capitales, llegada de nuevos proyectos, procesos de valorización asociados a infraestructura y cambios en las dinámicas migratorias internas.

¿Qué pasó en las principales capitales de colombia?
En las grandes capitales, el comportamiento fue más moderado, aunque también al alza. El área de Bogotá registró una variación anual de 9,11%, prácticamente en línea con el promedio del país, mientras que otras capitales como Medellín y Barranquilla se movieron en una banda entre 8,29% y 9,22%, lo que sugiere un mercado activo pero menos tensionado que el de las ciudades intermedias que lideran el ranking.
En el extremo opuesto, los menores incrementos se observaron en tres áreas donde la variación de precios fue mucho más baja: en Popayán 1,94%, Villavicencio se ubicó en 4,48% y el área metropolitana de Cúcuta llegó a 4,68%, evidenciando que no hay una única realidad inmobiliaria en el país. Estas diferencias regionales redefinen el atractivo de cada ciudad para inversionistas y hogares.
Casas vs. apartamentos: comportamiento por tipo
El DANE también desagregó el comportamiento por tipo de inmueble. En 2025, los apartamentos registraron un incremento anual de 9,15%, ligeramente por encima de las casas, que aumentaron 8,91%. Esta brecha, aunque pequeña, confirma la mayor presión en segmentos de vivienda en altura, típicos de zonas urbanas densas y proyectos multifamiliares.

Sin embargo, el cierre del año mostró señales de moderación. En el último trimestre de 2025, el índice evidencia una desaceleración frente al ritmo observado un año atrás. Mientras los precios de los apartamentos crecieron 1,53% frente al trimestre inmediatamente anterior, el precio de las casas cayó 1,41% en ese mismo periodo, lo que sugiere ajustes puntuales en este submercado.
Armenia, Cali y Pereira: ¿por qué suben tanto?
El fuerte repunte de Armenia (15,73%), Cali (14,10%) y Pereira (12,53%) se relaciona, según el análisis del IPVN, con varios elementos concurrentes. Por un lado, estas ciudades partían de niveles de precios más bajos que los de Bogotá o Medellín, lo que deja mayor espacio para procesos de valorización.
Por otro, el dinamismo reciente en proyectos de vivienda nueva, la llegada de población desde otras regiones y la búsqueda de entornos urbanos más equilibrados han impulsado la demanda en estas plazas. Esto se refleja en mayores variaciones anuales, especialmente en segmentos de vivienda multifamiliar y en zonas de expansión urbana.

Cundinamarca y la “corona” de Bogotá
El agregado de Cundinamarca que mide el IPVN –sin contar a la capital– registró una variación anual de 9,33%, apenas por encima del promedio nacional, pero suficiente para entrar en el top 5 del ranking. Municipios como Chía, Cajicá, Mosquera, Madrid o Zipaquirá consolidan su papel como extensión residencial de Bogotá, impulsados por nuevas vías, mayor oferta de proyectos y la búsqueda de precios relativos mejores frente a la ciudad central.
En la práctica, este comportamiento confirma la tendencia de consolidación de una región metropolitana donde decisiones de vivienda ya no se toman solo en función del límite político de la capital, sino de tiempos de desplazamiento y calidad de vida en la periferia cercana.
Señales para compradores e inversionistas en 2026
Los resultados de 2025 dejan varias señales para el mercado en 2026. Por un lado, el aumento nacional de 9,17% en los precios de vivienda nueva indica que el activo residencial se mantuvo como refugio de valor en un entorno de inflación todavía elevada y tasas de interés altas. Por otro, la marcada dispersión regional obliga a mirar con detalle cada ciudad antes de comprar o invertir.
En ciudades como Armenia, Cali, Pereira y Pasto, los crecimientos de dos dígitos sugieren que buena parte de la valorización reciente ya se materializó, aunque podrían seguir siendo atractivas si se combinan con buena renta o proyectos bien ubicados. En áreas con incrementos por debajo del promedio, en cambio, puede haber ventanas de oportunidad para quienes buscan entrar al mercado con menor presión de precios.
Para los hogares que planean comprar vivienda nueva en 2026, la lectura del IPVN y de estos rankings se vuelve una herramienta clave: permiten comparar no solo el precio de lista, sino la trayectoria reciente de valorización de cada ciudad o municipio. Con esa información, sumada a tasas de interés, subsidios vigentes y condiciones de crédito, será más fácil decidir si conviene comprar ya, esperar o explorar otras plazas del país.