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La emergencia habitacional derivada del sismo de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto sumó un actor estratégico a la respuesta institucional: las cajas de compensación familiar, agrupadas en Asocajas, propusieron habilitar un paquete de hasta $90.000 millones del Fondo de Vivienda de Interés Social (FOVIS) para financiar la reparación, reconstrucción y reubicación de los hogares afiliados golpeados por la tragedia. La iniciativa, que requiere luz verde y ajuste regulatorio por parte de los ministerios de Vivienda y Trabajo, busca acelerar la recuperación física y social en una coyuntura donde los mecanismos de financiación tradicionales resultan insuficientes para la magnitud del desastre.
El anuncio se produce en un momento sumamente crítico para la infraestructura residencial del país. De acuerdo con el balance más reciente reportado por la UNGRD, el fenómeno telúrico deja un trágico saldo de 284 personas fallecidas, 3.824 heridas y más de 44.000 familias damnificadas en 15 departamentos y 426 municipios. En el plano estrictamente habitacional, la devastación asciende a más de 12.597 viviendas destruidas, cerca de 75.000 casas averiadas y 172 edificios colapsados, con la mayor concentración de daños focalizada en Valle del Cauca, Risaralda, Chocó, Caldas y Quindío.
¿En qué consiste la propuesta de Asocajas?
Según explicó el gremio, los recursos saldrían del Fondo de Vivienda de Interés Social (FOVIS) y podrían destinarse a reparación, reforzamiento estructural, reconstrucción y reubicación de viviendas de hogares afiliados afectados por el sismo. La propuesta contempla, además:
- Subsidios para arrendamiento temporal de las familias que deban abandonar sus viviendas
- Reposición de dotaciones perdidas durante la emergencia
- Otros mecanismos de ayuda que variarán según el nivel de afectación de cada hogar
Asocajas solicitó formalmente a los ministerios de Vivienda y de Trabajo habilitar los procedimientos necesarios para poder ejecutar los recursos del FOVIS en la recuperación de los hogares afectados, un paso indispensable antes de que las cajas puedan desembolsar el dinero.
El FOVIS, fuente de recursos poco visible pero estratégica
El FOVIS es el fondo mediante el cual las cajas de compensación otorgan subsidios de vivienda a los trabajadores afiliados de menores ingresos, complementando otros instrumentos como Mi Casa Ya. Su eventual uso para atender daños por el terremoto representaría una ampliación temporal de su propósito original, hacia la atención de emergencias estructurales, lo que explica por qué la propuesta necesita autorización previa del Ministerio de Vivienda antes de ejecutarse.
De concretarse esta flexibilidad normativa, los $90.000 millones inyectados a través del FOVIS actuarían como un mecanismo de liquidez inmediata para las familias de menores ingresos que no cuentan con pólizas individuales ni capacidad de endeudamiento. Esta respuesta adaptativa permitiría canalizar ayudas no solo para la reconstrucción de estructuras colapsadas, sino para reforzamientos técnicos de carácter preventivo en viviendas catalogadas con daños parciales o averías menores, evitando así un mayor deterioro del parque habitacional y reduciendo el riesgo de futuros colapsos en las zonas de mayor vulnerabilidad sísmica.

Cajas de compensación, también golpeadas por el sismo
La emergencia no solo afectó a los hogares beneficiarios: varias de las propias cajas de compensación con presencia en las zonas del desastre sufrieron daños directos en su infraestructura. Comfandi reportó el colapso de dos de sus edificios, mientras Confa, Comfamiliar Risaralda y Comfachocó también registraron afectaciones.
Comfamiliar Risaralda perdió su sede administrativa y su clínica sufrió daños considerables, por lo que la entidad habilitó espacios en un parqueadero para mantener la atención a la población, con el apoyo de un equipo médico enviado por la Universidad Javeriana. Pese a estos daños, las cajas reforzaron sus servicios de salud en las zonas afectadas, con énfasis en atención de salud mental para la población damnificada.
Otros mecanismos activados por el Gobierno NACIONAL
La propuesta de Asocajas se suma a un paquete más amplio de medidas anunciadas por el Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, entre ellas subsidios de arrendamiento para las familias con vivienda inhabitable, tres meses sin pago de servicios públicos en departamentos como Quindío, la creación de la subcuenta Sismo 2026 para administrar de forma separada los recursos de la emergencia, y la solicitud de un crédito por US$450 millones al Banco Mundial destinado a financiar la reconstrucción.
A este despliegue se integran las decisiones de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y el Ministerio de Vivienda, orientadas a agilizar el diagnóstico técnico en terreno y coordinar la llegada de maquinaria amarilla aportada por el sector privado para la remoción de escombros. Con este conjunto de herramientas —que abarca desde la exención temporal de cobros básicos hasta la consecución de fondos internacionales—, el Ejecutivo busca consolidar una respuesta financiera y operativa de corto y mediano plazo que garantice la atención integral de los más de 100.000 afectados reportados en el territorio nacional.

La magnitud de la emergencia habitacional
El balance oficial más reciente, presentado el 14 de agosto por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), confirma la gravedad del impacto sobre el parque habitacional del país. De acuerdo con el reporte:
- 284 personas fallecidas, 3.824 heridas y 379 desaparecidas.
- Más de 44.000 familias afectadas, equivalentes a 102.000 personas.
- 12.597 viviendas destruidas y cerca de 75.000 averiadas.
- 172 edificios colapsados, además de daños en 2.198 centros educativos, 216 centros de salud y 825 centros comunitarios.
- Afectaciones registradas en 15 departamentos y 426 municipios.
Los departamentos con mayor concentración de daños son Valle del Cauca, Risaralda, Chocó, Caldas y Quindío, con el epicentro del sismo ubicado en San José del Palmar, Chocó.
Lo que viene para el sector vivienda
La combinación de recursos públicos, crédito multilateral y ahora fondos parafiscales de las cajas de compensación dibuja un esquema de financiación diversificado para atender una de las mayores emergencias habitacionales que ha enfrentado Colombia en años recientes. Sin embargo, la efectividad de la propuesta de Asocajas dependerá de la velocidad con que el Ministerio de Vivienda defina el marco normativo que permita destinar recursos del FOVIS —pensados originalmente para adquisición de vivienda— a labores de reparación y reconstrucción estructural.
Para los hogares afiliados a cajas de compensación en las zonas afectadas, la recomendación es mantenerse atentos a los censos oficiales elaborados por alcaldías, gobernaciones, la UNGRD y el Ministerio de Vivienda, pues estos registros serán la puerta de entrada tanto a los subsidios de arrendamiento como a los eventuales recursos del Fondo de Vivienda de Interés Social, en caso de que la propuesta reciba luz verde en las próximas semanas.