CortesIA © vivienda.com.co
La banca privada colombiana acordó bajar al 8 % efectivo anual la tasa de crédito de vivienda destinado a las familias damnificadas por el terremoto que sacudió al occidente del país el 10 de agosto de 2026. La medida se conoció tras una reunión sostenida el 22 de agosto entre el presidente Abelardo de la Espriella y varios de los empresarios más influyentes del país, en un encuentro realizado desde la sede presidencial establecida temporalmente en Barranquilla.
El anuncio se suma a un proceso de reconstrucción que avanza en paralelo en materia de subsidios de arriendo, caracterización de viviendas y coordinación con el gremio constructor. Para el mercado inmobiliario, la noticia representa un alivio concreto en momentos en que las tasas hipotecarias en Colombia se mantienen en niveles históricamente altos.
La solicitud del Gobierno a la banca privada
Al encuentro en Barranquilla asistieron Jaime y Gabriel Gilinski, Alejandro Santo Domingo, Luis Carlos Sarmiento, Fuad Char, Juan Carlos Mora, César Caicedo y Miguel Cortés. Según relató el propio mandatario en sus redes sociales, solicitó puntualmente a Luis Carlos Sarmiento (Grupo Aval), a los hermanos Gilinski (Banco GNB Sudameris) y a Miguel Cortés (Grupo Bolívar), controlador de Davivienda) reducir al 8 % la tasa efectiva anual de los créditos hipotecarios para los damnificados, condición que —afirmó— se mantendrá durante toda la vigencia del préstamo.
Los tres grupos financieros aceptaron la solicitud. De la Espriella calificó el compromiso como “un alivio real para las familias colombianas” y agregó que el propósito va más allá de reponer lo destruido: “Tenemos la oportunidad de construir un país mejor y saldar deudas históricas”.

¿Qué tan por debajo del mercado queda el 8 %?
La rebaja cobra dimensión al compararla con el panorama hipotecario más reciente. Según el reporte de la Superintendencia Financiera de Colombia con corte al 14 de agosto de 2026, las tasas en pesos para créditos hipotecarios a plazos de entre 15 y 20 años oscilan entre 11,71 % y 18 %, dependiendo del tipo de inmueble —VIS o No VIS— y del perfil del solicitante.
En el segmento VIS, el Fondo Nacional del Ahorro (FNA) sigue ofreciendo la referencia más económica del mercado, con 11,71 %, seguido de Banco de Occidente (13,26 %) y BBVA (13,31 %); el promedio del segmento se ubica en 14,35 %. Para vivienda No VIS, el FNA también lidera con 12,36 %, mientras Banco Unión registra la tasa más alta, 18 %, y el promedio del segmento llega a 15,48 %.
En ese contexto, el 8 % pactado para los damnificados queda entre tres y diez puntos porcentuales por debajo del mercado, según la entidad y el segmento con el que se compare. La brecha se sostiene incluso frente al costo base del sistema: el Banco de la República mantuvo inalterada su tasa de intervención en 12 % en su reunión del 5 de agosto de 2026, un nivel que reduce el margen de la banca para abaratar el crédito hipotecario de forma generalizada en el corto plazo.
Uno de los primeros en materializar el compromiso fue Bancolombia, que —además de conservar su tasa regular de 15,19 % para VIS— lanzó una línea de crédito hipotecario con tasa fija de 8 % E. A. durante toda la vigencia del préstamo, exclusiva para hogares afectados por el sismo. El beneficio aplicará a créditos desembolsados a partir del 25 de agosto y busca llegar a cerca de 7.000 familias. Su presidente, Juan Carlos Mora, señaló que “tenemos la responsabilidad de aportar a la recuperación” de las zonas golpeadas.
Plan Milagro de Reconstrucción y subsidios de arriendo
La reducción de tasas se enmarca en el llamado Plan Milagro de Reconstrucción, que articula al Gobierno nacional con bancos, constructoras, aseguradoras y cajas de compensación. El ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, explicó desde Pereira que el país transita de la fase de atención humanitaria hacia la de reconstrucción, con equipos técnicos caracterizando el estado de las viviendas afectadas para activar subsidios de arriendo y beneficios económicos que permitan a las familias salir de los albergues.
Beltrán advirtió también sobre la especulación en los precios de arriendo en ciudades como Pereira, donde escasea la oferta disponible. La caracterización de los hogares quedará consignada en el Registro Único de Damnificados (RUD), plataforma que cruzará información con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y la Registraduría con el fin de girar los recursos, pensados para cubrir entre tres y seis meses de alojamiento temporal. Desde el denominado Fondo Milagro saldrán, además, los desembolsos para el mejoramiento de vivienda y la construcción de casas nuevas.

Camacol pide ir más allá: régimen especial y arancel cero
El gremio constructor no se ha quedado al margen. La Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) presentó al Gobierno una hoja de ruta de cinco medidas para acelerar la reconstrucción, entre ellas unificar la metodología de evaluación de daños, crear un régimen especial de reconstrucción habitacional, aplicar IVA cero en insumos de obra y ampliar el mecanismo de Obras por Impuestos a las zonas afectadas.
Según cifras citadas por el gremio, el sismo dejó cerca de 290.000 personas y 160.000 viviendas afectadas en 450 municipios de 15 departamentos. Su presidente, Guillermo Herrera, fue enfático en la magnitud del reto: “no se va a resolver en un mes, dos meses, seis meses”, sino que el proceso completo podría tomar hasta cuatro años.
Chocó, el próximo foco de inversión
El acuerdo con la banca privada vino acompañado del anuncio de una visita conjunta de empresarios y Gobierno al Chocó, prevista para el 7 de septiembre, departamento donde se ubicó el epicentro del sismo, en San José del Palmar. El objetivo, según De la Espriella, es diseñar un plan integral que impulse la inversión y el desarrollo de una región históricamente rezagada, en línea con el llamado “Plan Marshall” que el Gobierno ha planteado para la zona.

Lo que viene para el mercado de vivienda
La rebaja al 8 % marca un precedente en la manera en que la banca colombiana responde a emergencias de gran escala, en un momento en que el sector constructor advierte que la reconstrucción exigirá años de trabajo coordinado entre Estado, gremios y entidades financieras. Para las familias con vivienda destruida o averiada, el beneficio se suma a los subsidios de arriendo y a los recursos del Fondo Milagro, aunque su acceso dependerá de completar oportunamente el registro en el RUD y de la caracterización técnica de cada predio.
Los interesados en seguir el proceso pueden consultar los reportes periódicos del Ministerio de Vivienda, las cifras oficiales de la Superintendencia Financiera sobre tasas hipotecarias y los comunicados de Camacol, que continuará siendo un actor clave en la definición del régimen especial de reconstrucción que el sector espera del Congreso y el Gobierno nacional en las próximas semanas.