Régimen Especial de Reconstrucción: Propuesta para Crisis Habitacional por Terremoto

El gremio calcula en $30 billones el costo total de reponer y reparar más de 160.000 viviendas afectadas por el Sismo.

La Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) planteó al Gobierno Nacional una hoja de ruta con cinco acciones prioritarias para implementar un régimen especial de reconstrucción y enfrentar la crisis habitacional derivada del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el occidente del país el pasado 10 de agosto de 2026. El gremio advierte que los mecanismos ordinarios de subsidio resultan insuficientes frente a la magnitud de los daños y pide un esquema jurídico y financiero especial para atender la emergencia.

El presidente de Camacol, Guillermo Herrera, expuso la propuesta en un momento en que el sector de edificaciones ya arrastraba una prolongada contracción antes del sismo. La iniciativa busca ordenar la respuesta institucional, definir fuentes de financiación y evitar que la reconstrucción se ejecute sin reglas claras.

Cifras que revelan la magnitud del desafío habitacional

Según el reporte más reciente de Camacol, la emergencia afecta a más de 290.000 personas y 160.000 viviendas en distintos departamentos del país, mientras que cerca de 130.000 inmuebles con daños permanecen en evaluación técnica y deberán ser consolidados en una metodología única junto con la UNGRD para evitar duplicidades entre entidades.

El costo de reposición y reparación de las estructuras dañadas se estima en $24,5 billones, dentro de un cálculo de reconstrucción total proyectado en $30 billones, cifra que incluye vivienda, infraestructura educativa, de salud y comunitaria.

«La política ordinaria de Mi Casa Ya, por ejemplo, de vivienda de interés social, no es suficiente para atender la tragedia del sismo», afirmó Herrera, quien insistió en la necesidad de un instrumento normativo distinto al usado en tiempos regulares.

Cinco acciones para Régimen Especial de RECONSTRUCCIÓN

Camacol presentó al Gobierno un plan estructurado en cinco frentes:

  • Unificar la metodología de recolección de información sobre hogares y edificaciones afectadas, para determinar qué viviendas pueden repararse, cuáles deben reconstruirse y cuáles requieren reubicación.
  • Crear un régimen especial de reconstrucción habitacional, con modalidades de atención, montos de apoyo y reglas de concurrencia entre subsidios, seguros, crédito y cajas de compensación.
  • Definir la conducción y ejecución del proceso, articulada con la UNGRD, los ministerios y las entidades territoriales.
  • Organizar territorialmente la reconstrucción, mediante brazos regionales con metas y cronogramas propios, dado que la afectación no se concentra en una sola ciudad.
  • Establecer desde el inicio las fuentes de financiación, con la concurrencia del Gobierno Nacional, aseguradoras, cajas de compensación, el sistema financiero y los hogares.

El gremio también reportó acciones ya en marcha: más de 4.400 profesionales voluntarios inscritos en una comisión técnica de apoyo, de los cuales varios grupos ya se desplazaron a las zonas afectadas, y más de 200 profesionales enviados desde las regionales de Camacol, especialmente Antioquia, Bogotá y Santander. Un equipo de 30 ingenieros desplazado desde la capital a Chocó ya inspeccionó 387 edificaciones en los municipios más golpeados por el sismo.

Régimen Especial de Reconstrucción: Propuesta para Crisis Habitacional por Terremoto
Régimen Especial de Reconstrucción: Propuesta para Crisis Habitacional por Terremoto

sector que arrastraba contracción antes del sismo

La solicitud de Camacol se produce en un contexto económico ya adverso para la edificación. Según cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), los proyectos residenciales y no residenciales registraron una caída de 3,2 % en el segundo trimestre de 2026, mientras que el sector construcción en su conjunto creció apenas 2,2 %, impulsado casi exclusivamente por obras civiles como carreteras y vías férreas (+17,1 %). Herrera había señalado que la edificación completa 12 trimestres consecutivos de contracción, un ciclo que antecede al terremoto y que ahora se profundiza con la emergencia.

A esto se suman tasas de interés para créditos de construcción cercanas al 15 %, que el gremio considera una restricción tanto de oferta como de demanda para dinamizar la recuperación habitacional.

Del FOREC de 1999 al Régimen Especial de Camacol

Para dimensionar el alcance del plan planteado por Camacol, resulta fundamental revisar la respuesta institucional frente al terremoto del Eje Cafetero en 1999, un evento que marcó un hito mediante la creación del Fondo para la Reconstrucción (FOREC).

A diferencia de la tragedia de 1999, cuya afectación estuvo concentrada principalmente en Armenia y municipios aledaños, la emergencia actual impacta a múltiples departamentos. Por ello, la hoja de ruta propuesta por el gremio busca retomar las mejores prácticas del pasado bajo tres pilares clave:

  • Agilidad institucional frente a la burocracia: En 1999, el FOREC operó bajo un esquema de gerencia privada y un marco normativo preferencial. De forma similar, Camacol plantea que los subsidios ordinarios no responden a la urgencia, por lo que propone un régimen especial articulado directamente con la UNGRD, los ministerios y los gobiernos locales.

  • Reactivación económica y laboral: En el desastre del Eje Cafetero, la reconstrucción fue la palanca que impulsó el empleo regional. Hoy, movilizar $30 billones para reponer y reparar más de 160.000 viviendas no solo atenderá a las comunidades golpeadas, sino que reanimará un sector de edificaciones que ya acumulaba 12 trimestres consecutivos en números rojos.

  • Formalidad y cumplimiento normativo: Un gran aprendizaje de 1999 fue la importancia de la sismorresistencia. Camacol enfatiza que la agilización de licencias urbanas no debe comprometer los cálculos estructurales, evitando repetir el fenómeno ocurrido entre 2005 y 2018, período en el cual se levantaron 1,6 millones de viviendas sin los requisitos legales en Colombia.

Esta perspectiva histórica demuestra que las tragedias de gran escala exigen instrumentos extraordinarios y reglas claras desde el día uno.

Régimen Especial de Reconstrucción: Propuesta para Crisis Habitacional por Terremoto
Régimen Especial de Reconstrucción: Propuesta para Crisis Habitacional por Terremoto

Financiación y agilidad en trámites de construcción

Sobre el origen de los recursos, Herrera remitió a un análisis de Anif que sugiere revisar primero el presupuesto de inversión de 2026 y las partidas no ejecutadas, estimadas en cerca de $20 billones, además de ajustar el presupuesto de 2027 y priorizar la gestión del riesgo. Camacol también propuso ampliar el mecanismo de obras por impuestos —hoy limitado a municipios PDET— para que las empresas puedan aportar a la reconstrucción de escuelas y hospitales en las zonas del sismo mediante su declaración de renta.

En materia de licenciamiento urbano, el dirigente pidió agilizar trámites sin descuidar la revisión de cálculos estructurales, promover renovación urbana y habilitar suelo seguro. Recordó un dato sensible para el debate sobre construcción sismorresistente: entre 2005 y 2018, al menos 1.600.000 viviendas se levantaron en Colombia sin cumplir los requisitos legales.

Lo que Viene para el Sector y las Familias Afectadas

La propuesta de Camacol plantea un desafío de coordinación entre Gobierno Nacional, entidades territoriales, aseguradoras y sector financiero, en un escenario donde la información oficial sobre daños aún se consolida y las cifras varían entre fuentes. Para los hogares afectados y para el mercado de Bienes Raíces en general, la definición de un régimen especial podría determinar los tiempos reales de reposición de vivienda y el ritmo de recuperación de un sector que, según el propio DANE, ya mostraba señales de fragilidad antes de la tragedia.

El resultado de esta hoja de ruta dependerá en gran medida de la capacidad del Estado para movilizar rápidamente los recursos identificados y de la disposición del sistema financiero para flexibilizar condiciones de crédito. Mientras se define la arquitectura institucional de la reconstrucción, Camacol insiste en que la respuesta debe ir más allá de la vivienda, atendiendo también el empleo y la reactivación económica de los territorios golpeados por el sismo.

Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre la Propuesta de Camacol

¿Por qué Camacol propone un régimen especial en lugar de usar subsidios?

Camacol advierte que los mecanismos ordinarios de subsidio resultan insuficientes para afrontar la magnitud de los daños causados por el terremoto. Por esta razón, el gremio solicita un esquema jurídico y financiero especial diseñado específicamente para atender la emergencia.

¿Cuál es el costo estimado de la reconstrucción y cuántas viviendas resultaron afectadas?

El costo total de reconstrucción proyectado es de $30 billones, de los cuales $24,5 billones se destinarían a la reposición y reparación de más de 160.000 viviendas afectadas.

¿Cuáles son las cinco acciones prioritarias en la hoja de ruta de Camacol?

El plan incluye: unificar la metodología para recolectar información sobre edificaciones dañadas, crear un régimen especial de reconstrucción habitacional, definir la conducción del proceso articulada con la UNGRD, organizar la reconstrucción territorialmente y establecer fuentes claras de financiación desde el principio.

¿De dónde propone el gremio obtener los recursos para financiar esta emergencia?

La propuesta sugiere revisar el presupuesto de inversión de 2026 y sus partidas no ejecutadas (estimadas en cerca de $20 billones), ajustar el presupuesto de 2027 y ampliar el mecanismo de obras por impuestos para que las empresas puedan contribuir a la reconstrucción.

¿En qué situación se encontraba el sector de la construcción antes del sismo?

El sector ya enfrentaba un contexto adverso, acumulando 12 trimestres consecutivos de contracción económica y lidiando con tasas de interés para créditos de construcción cercanas al 15 %.
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